Este jueves 22 de marzo se celebró el Día Mundial del Agua 2018, conmemoración que se repite cada año en esta fecha y en esta ocasión tuvo como lema la «Naturaleza del agua».
¿Por qué? Porque se trataron las posibles soluciones basadas en la naturaleza para hacer frente a los desafíos del agua en el siglo XXI.
El agua es un bien preciado que cada vez está más limitado. El daño ambiental y el cambio climático están impulsando las crisis relacionadas con el agua en todo el mundo: Sequías, inundaciones y su contaminación, empeoran con la degradación de la vegetación, el suelo, los ríos y los lagos.
Al descuidar el ecosistema, se hace más complicado proporcionar a todo el mundo el agua que se necesita para sobrevivir y prosperar.
Las posibles soluciones basadas en la naturaleza tienen la capacidad de resolver varios de los desafíos relacionados con el agua.
La organización del Día Mundial del Agua comenta que es necesario hacer mucho más con la infraestructura «verde» y armonizarla con la infraestructura «gris», siempre que sea posible, sin duda, una complicada y difícil comunión.
Se aboga por volver a equilibrar el ciclo del agua a través de la plantación de nuevos bosques, la restauración de los humedales, etc. Con ello, se mejorará la salud y medios de subsistencia de los seres humanos.